Es triste pensar, cómo la historia de la explotación aurífera en colombia no ha servido para nada. Los gobiernos, olvidan cómo las concesiones auríferas han sido nefastas, no han traído a las regiones sino miseria, destrucción del medio ambiente, envenenamiento de las fuentes hídricas y enfermedades para los moradores de las diferentes regiones donde se han entregado dichas concesiones para la explotación del oro, a países extranjeros.
Para mensionar unas pocas, tenemos la experiencia de la explotación minera de la CHOCO-PACIFICO en el chocó; ¿qué dejó dicha explotación para los chocoanos?. ¡miseria, hambre, enfermedades de la piel y la pobreza más absoluta!. Asi es como viven los chocoanos en estos días. ¿para qué sirvio la concesión?. Para empeorar su modo de vida.
¿Qué pasó con otras concesiones auríferas como las de: Marmato y Riosucio en Caldas, como las de Amagá y el Frontino en Antioquia?. Y otras, que no menciono puesto que no se trata de estas regiones sino de "LA COLOSA". ¿Qué dejaron las concesiones para estas regiones? miseria, hambre y todo lo demás que estas concesiones conllevan.
¿Qué pasa ahora con la explotación a cielo abierto que se realiza en Suares Cauca?.¿Qué ocurre con el daño que está causando la búsqueda de oro en la región de Zaragoza, en el Río Dagua que desemboca en el Pacífico?. Todo esto, no trae como consecuencia sino la destrucción del medio ambiente, de los conductos hídricos y todo lo demás que produce el uso del cianuro y del mercurio, ambas sustancias contaminantes y venenosas de las aguas en cualquier lugar.
En cuanto a la concesión que el gobierno está pensando otorgar a la multinacional ANGLO GOLD ASHANTI sin considerar ni recordar las consecuencias que concesiones anteriores han traído a las regiones antes explotadas. Allí, en LA COLOSA, rica fuente hídrica " la más importante para nosotros y para el medio ambiente", donde el medio, es casi virgen y no ha sido tocado, se corre el riesgo más grande que hasta la fecha se haya corrido en colombia.
La explotación a cielo abierto que se concederá a dicha compañia será funesto, no solo para la región del Tolima sino para todo el país, ya que no se está teniendo en cuenta que el cianuro vertido en las aguas va a desembocar al Río Magdalena, y que éste, a su vez va a contaminar el mar Caribe con el riesgo de acabar con toda la riqueza icteológica de las vertientes, los ríos y el mar. Es inconcebible que al gobierno le importe tan poco la conservación del medio embiente, la salud y el envenenamiento de las aguas de esa región. ¿Será qué podemos comernos el oro?.
¿Es justo, que a cambio de una suma irrisoria por la concesión mensionada, (veinte millones de dolares por año) se entrege la salud, el medio ambiente, el agua y el futuro de esta región?.Todo el oro del mundo no servirá para compensar el inmenso daño que esta concesión traerá para todos los colombianos y especialmente para el municipio de Cajamarca y desde allí, hasta Barranquilla y el Caribe. Se nota claramente, que al gobierno le importa un pepino despilfarrar las riquezas de nuestro país, la conservación del medio ambiente, la salud de los colombianos y el equilibrio ecológico.
viernes, 18 de junio de 2010
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